Jueves, 29 Marzo 2018

Con Cristo Redentor, María de la Merced y san Pedro Nolasco en fraternidad y servicio.

 

Prot. 23/2018.

  

CARTA A LOS RELIGIOSOS Y SACERDOTES DE LA ORDEN

AL CELEBRAR LA SEMANA SANTA Y LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR 

 

Estimados hermanos:

 

Durante estos días hemos pasado del desierto cuaresmal a Jerusalén, junto con Jesús nos hemos preparado durante cuarenta días con signos de penitencia, reflexión, ayuno, oración, abstinencia y solidaridad con los más necesitados. Después de este tiempo de preparación personal, hemos dejado la periferia, el monte, los lugares desérticos para encontrarnos en la cosmopolita ciudad elegida por Dios para vivir y experimentar in situ la centralidad de la hora de Jesús.

 

El domingo de Ramos hemos entrado con el galileo a la ciudad santa de Jerusalén, hemos vibrado de alegría y emoción, hemos cantado en voz alta ¡Hosanna al rey que viene, Hosanna al Hijo de David! De esta manera, recordamos -lo que hemos visto y oído- como dice el evangelista san Juan, por ello -lo anunciamos- en este tiempo de Semana santa -para que ustedes tengan comunión con nosotros- (cf. 1 Jn 1,3).

 

Siendo estos días propicios para releer el evangelio de la Vida y la Libertad, como religiosos y consagrados en La Merced de Dios podemos observar el imaginario colectivo del tiempo de Jesús: como aquellos grupos sociales que interactúan en torno a la fiesta, la realidad socio-política y económica que refleja la convivencia o la violencia entre varias naciones, los grupos de poder civil y religioso que muestran o aparentan un estilo de autoridad y el gentío que hace de Jerusalén una ciudad multicolor, de comercio multiétnico, de fuerte religiosidad popular, bella en su esplendor arquitectónico, fuerte y amurallada, una tierra privilegiada porque fue elegida por Dios y prometida a los antiguos padres.

 

Tratando de hacer un poco de reminiscencia, quiero traer a la memoria el recuerdo de mi visita y peregrinación a Jerusalén, como algunos de ustedes que han visitado dicho lugar, podemos decir: ¡cuánta historia, memoria y profecía; cuánto acontecer! ¡Qué bendición de Dios frente al hecho de estar allí con el Señor, visitando Israel y los lugares santos! Cuando hemos pisado Tierra santa, quizás nos hemos descalzado como Moisés en el monte para entrar en diálogo con Dios (Ex 19,3ss); cuando hemos llegado a Nazaret, qué hermoso haber contemplado el misterio como María, la Madre del Redentor, que supo guardar tantas cosas en su corazón hasta exclamar el Magnificat del Reino de Dios (cf. Lc 2,19; 1,46,55); cuando hemos llegado a Belén, en actitud de adoración, seguramente nos hemos inclinado, arrodillado y besado el lugar del nacimiento de Jesús (cf. Mt 2,1) y cuando hemos entrado a la Basílica del Santo Sepulcro habremos meditado y quizás llorado al recordar todo el dolor y el sufrimiento que Jesús experimentó en el camino hacia la cruz (cf. Mt 27,1ss.). Como bautizados y creyentes, como religiosos profesos en la Orden de la Merced, tenemos que llenarnos de alegría al saber que el Señor resucitó al tercer día según las Escrituras (cf. 1 Cor 15,4); por ello, estamos convocados a vivir con espíritu de conversión y solidaridad el presente Triduo Pascual. Les invito a celebrar este tiempo de gracia unidos en la lectura de la Palabra y en la Plegaria eucarística, que la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor nos motiven a renovar nuestra fe, que el Credere en Dios Uno y Trino que tanto necesitamos en el mundo de hoy no se aleje de nuestras vidas, de nuestro carisma y menos de nuestra espiritualidad redentora.

 

Que el Jueves santo renovemos nuestras promesas porque somos consagrados para el Señor, que el olio bendecido nos perfume cada día y que el Señor de la historia sea nuestra verdadera Alianza hecha Pascua de salvación. Espero que este -Jueves fraterno-sacerdotal- sea un buen motivo para que el mismo Jesús nos invite a comer juntos en la mesa de la amistad, que las noticias del mundo, las redes sociales y los celulares no distraigan nuestros momentos de compartir en comunidad, dejemos a un lado nuestros problemas personales y que los pensamientos negativos no alejen de nosotros el misterio divino.

 

Procuremos, de manera especial, la visita a nuestros oratorios personales, a nuestras capillas llenas de Merced, a las iglesias en general, para orar frente a Jesús sacramentado, deleitémonos del arte y la belleza de los monumentos eucarísticos y que reine el diálogo entre los hermanos. Que estos días estén dedicados para el silencio y la contemplación, pero también para hablar de la Buena nueva y de la esperanza cristiana, de lo que sucede con -el hijo del carpintero-, -de José y de María-, -el predicador- que sorprende con milagros, -el hombre de la periferia- que dice ser el Hijo de Dios, -aquél que demuestra el conocimiento de las Escrituras-, -el profeta- que habla y discute en la sinagoga y hace visible los signos de salvación.

 

Hermanos, esforcémonos en comprender el anuncio de la Pasión, la fortaleza y la debilidad del discipulado, así como el momento de la traición, para acompañar a Jesús en la hora límite, la hora de la cruz (Jn 19, 1ss.), ¡no lo abandonemos! ¡no dudemos de su filiación con el Padre! puesto que su entrega y espera angustiante en el huerto de Getsemaní será el momento ejemplar de nuestro atardecer para discernir nuestra perseverancia y enfrentar la oscuridad de nuestra propia vida y la del mundo egoísta que a veces nos envuelve en las tinieblas.

 

Dios, quien conoce nuestra interioridad nos dé la fuerza y el coraje de seguirlo hasta el final, por ello, espero que el Viernes santo sea un día de profunda meditación pensando en la compasión del Salvador, que la muerte nos haga reflexionar en nuestra finitud, reposemos juntos con el Señor haciendo un poco de silencio ante el bullicio de cada día, descansemos como Dios descansa sin olvidarnos de aquellos que ya han partido de este mundo: amigos, familiares y laicos mercedarios. Recordemos a los religiosos que han fallecido y han pasado a la casa del Padre en los últimos tiempos, recemos por ellos para que sigan reposando en la paz de Dios, como dice el Prefacio I de los difuntos: “En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad; porque la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo”. Por tal motivo, si vivimos, viviremos para el Señor, y si morimos, moriremos para el Señor, porque toda nuestra vida consagrada está configurada y orientada hacia Dios.

 

Al llegar el Sábado santo pidamos a nuestra Madre de la Merced que nos guíe en su rol materno-espiritual hacia el camino de la Gracia; que la Virgen del Consuelo y de la Soledad nos cuide como buena Madre y nos enseñe a esperar entre el silencio y la oración la grata experiencia de la glorificación de su Hijo. Una vez más, les invito a vivir el “Sábado de gloria” teniendo la oportunidad de reunirnos en familia cristiana para realizar el Via lucis y caminar presurosos hacia los cautivos que necesitan un gesto de redención. Que durante la noche santa de la Vigilia pascual cantemos exultantes el pregón aclamando junto al coro de los ángeles y la asamblea celeste que ¡el Señor ha resucitado! Celebremos y anunciemos con gozo el Domingo de Pascua cantando:

 

¡Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat!

 

Que Dios los bendiga, en fraternidad y servicio redentor les deseo una serena y santa Pascua de Resurrección en este tiempo de misericordia y gracia jubilar que vivimos al celebrar los 800 Años de la fundación de nuestra Orden.

 

Roma, Jueves Santo, 29 de marzo del 2018, Año del Jubileo Mercedario. 

 

P. Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, O. de M.

Maestro general

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Martes, 16 Enero 2018

Mensaje del P. Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, Maestro general,

a toda la Orden y Familia Mercedaria con motivo de la Apertura del Año jubilar

de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced.

 

LA MERCED: 800 AÑOS

SIGNO DE REDENCIÓN, GRACIA Y BENDICIÓN

 

A todos los Obispos Mercedarios, Religiosos de la Orden de la Merced, Monjas de clausura y Religiosas

de los diversos Institutos de Vida Consagrada Mercedaria,

Miembros de las Fraternidades Laicales Mercedarias, Hermanas y hermanos destinatarios de nuestro carisma redentor y Pueblo de Dios.

 

 

¡Alégrate familia mercedaria, porque Dios ha visitado y redimido a su pueblo!

 

1.  Redención, gracia  y  bendición son  las  palabras que  resumen mi  acción  de gracias a Dios al celebrar el Jubileo Mercedario 2018. Con significativa alegría y gozo espiritual junto a mis hermanos de hábito que conforman y comparten los roles, oficios y experiencias de servicio y gobierno general, saludamos a todos ustedes en este tiempo de gracia y salvación que Dios nos regala al celebrar el Octavo  centenario  de  la  fundación  de  nuestra  Orden  de  la  Bienaventurada Virgen María de la Merced (cf. Constituciones de la Orden (=COM), 2 y 5)

 

2.  Puesto que “La Merced: 800 Años”, nos permite recordar el acontecer de la Orden y su misión en la Iglesia, demos gracias a la Santísima Trinidad al haber elegido y constituido “servidor, mensajero y fundador y adelantador a fray Pedro Nolasco” (Proemio de las Constituciones amerianas, de 1272); el cual, por amor a los cautivos cristianos en peligro de perder su fe, consolidó el 10 de agosto de 1218 esta obra de redención y misericordia bajo la protección maternal de la Virgen María de la Merced, en el altar de santa Eulalia, de la Catedral de Barcelona, España, “con la participación del rey Jaime I de Aragón y ante el obispo de la ciudad, Berenguer de Palou” (COM 2).

 

3.  Como bautizados y consagrados en el Señor, unidos en la oración, trabajo, estudio y vida común (cf. COM 25), nos sentimos alegres de compartir con ustedes los eventos del Año del Jubileo 2018, con la certeza y disponibilidad de seguir anunciando el evangelio de la libertad a los más necesitados de nuestros pueblos. Siguiendo las huellas de Cristo Redentor, maestro y modelo de todos los mercedarios (cf. COM 6), les invito a profundizar y asimilar las tres dimensiones o caminos que recrean nuestra historia, carisma y espiritualidad redentora; es decir: la vía de la Verdad, de la Belleza y del Espíritu, que perfilan nuestro ser y quehacer mercedario en el mundo entre los principios teológicos de la Creación, Encarnación y Redención por los hijos de Dios (cf. COM 9 y16).

 

4.  En este sentido, agradezco el esfuerzo de todos ustedes por el hecho de haber llevado adelante los proyectos propuestos por los últimos gobiernos generales de la Orden y de los miembros de la Comisión preparatoria del jubileo quienes durante los años 2012 al 2014 hicieron posible las Campañas del Logotipo, Oración e Himno jubilar, los cuales nos han ayudado a la integración como Familia mercedaria que celebra este evento eclesial e internacional. Así mismo, debo agradecer por todo lo que hicieron durante los años 2015 al 2017, al celebrar el Año de san Pedro Nolasco, de María de la Merced y de Cristo Redentor, que marcaron un trienio de preparación jubilar mediante la reflexión e interacción hacia las fiestas centrales de los ocho siglos de la fundación de la Orden que ahora iniciamos, compartimos y desarrollamos.

 

5.  Unidos a la diversidad de programas y eventos que se realizarán durante este tiempo jubilar, les invito a tener presente el cronograma central de actividades que tiene como hitos generales lo siguiente:

 

a)  Apertura del Jubileo Mercedario. Acto cultural en la Parroquia de santa María de la Merced y san Adrián y la solemne eucaristía en el Altar de la Cátedra, de la Basílica de san Pedro, entre los días 16 y 17 de enero, en la ciudad  de  Roma-Italia.  De  esta  manera  recordamos  la  Confirmación pontificia de la Orden, otorgada a través de la Bula Devotionis vestrae que extendió el Papa Gregorio IX, en Perugia-Italia, el 17 de enero de 1235.

b)  Fiesta de la Fundación de la Orden. En todas las comunidades de la Orden, Basílicas, templos y capillas se celebrará la eucaristía recordando el día fundacional, el 10 de agosto de 1218.

c)  Mes de Mercedes. Congreso de Historia y espiritualidad, celebración de las Vísperas y la solemne eucaristía dedicada a nuestra Madre de la Merced, en la ciudad de Barcelona-España, entre los días 15 al 24 de setiembre.

d)  Clausura  del  Jubileo.  Actos  culturales  y  celebración  eucarística  en  la Basílica Menor de la Merced de Lima-Perú, el día 17 de enero del año 2019, dando gracias a Dios por todo lo acontecido durante el año jubilar.

 

6.  Para todos estos actos celebrativos y los que se realizarán en cada Provincia y comunidad local, se debe promover la reflexión sobre el Mensaje del Papa Francisco que nos ha enviado al inicio del Jubileo; de la misma manera, es una bonita oportunidad para desarrollar una catequesis sobre la celebración de la Indulgencia plenaria que la Penitenciaría Apostólica ha concedido a toda la Orden y Familia Mercedaria. De esta manera, como peregrinos en búsqueda del Señor hagamos visible nuestra presencia recreando la memoria y profecía en las periferias de la cautividad desde el siglo XIII hasta hoy. Entre otras noticias que han llegado a mi despacho, tenemos en Roma la Audiencia privada con el Santo Padre, el día 6 de diciembre del año en curso, otorgada por la Secretaría del Estado Vaticano.

 

7.  Haciendo una relectura de los signos de los tiempos, ante el hecho de haber llegado la hora solemne de agradecer a Dios por el hecho y significado de La Merced hecha redención, gracia y evangelio, denominado Jubileo Mercedario 2018, les invito a participar en las peregrinaciones mariano-mercedarias acompañando a las imágenes peregrinas de nuestra Madre de la Merced, que representan las nueve Provincias mercedarias en el mundo, las cuales visitarán las comunidades locales durante el presente año, unidos a todos los cautivos y fieles que acompañan el camino de Cristo Redentor, de María y Nolasco, como ejes centrales de nuestra acción evangelizadora en la Iglesia.

 

8. Con signos de unidad, en esta celebre ocasión, les comparto las siguientes reflexiones que han sido fruto de un trabajo en conjunto con mis hermanos: Fr. Emilio Aguirre Herrera, Fr. Giovannino Tolu y Fr. Pablo Bernardo Ordoñe, ex Maestros generales, a quienes solicité algunos pensamientos que nos ayuden a profundizar y valorar este tiempo de fiesta mercedaria en su dimensión cristológico-constitucional, mariológico-mariana y carismático-pastoral.

 

a)  Vía de la Verdad: dimensión cristológico-constitucional

 

9.  Teniendo en cuenta la cercanía espiritual del Papa Francisco entre las líneas de su Mensaje a la Orden, con fecha del 6 de diciembre del 2017, el santo Padre nos invita a ser animadores de la fe en la vida de los fieles hacia una a) renovación interior, b) para impulsar el carisma recibido, y c) seguir el camino espiritual que Cristo Redentor nos ha trazado durante estos siglos de existencia. Su  Santidad  teniendo  en  cuenta  el  principio  bíblico  del  Shemá  (¡Escucha, Israel!) orientado hacia el Amor divino (cf. Dt 6,5), ha querido resaltar a los tres protagonistas de nuestra historia profética mercedaria, a saber: san Pedro Nolasco, María de la Merced y Cristo Redentor.

 

10. Hablando de nuestro fundador manifiesta que su persona, vocación y servicio se hace expresión de una historia de amor que se enraíza en el pasado; pero, que sobre todo se encarna en el presente y se abre al futuro, entre los dones del Espíritu que sigue derramando hoy sobre cada uno de nosotros, de tal manera que en la vocación de Nolasco está el corazón y el tesoro de la Orden. Refiriéndose a la figura maternal de la Virgen Santa, considera como segunda protagonista del triptico a Nuestra Madre de la Merced, como maestra de consagración a Dios y a su pueblo, en la disponibilidad y servicio, totalmente entregada a Dios, en la vida de silencio, oración y la vida oculta, como ejemplo de humildad y compromiso que evoca el sacrificio de todos los redentores mercedarios. En línea cristológica, el Vicario de Cristo enmarca el cuadro de la historia y profecía mercedaria teniendo en cuenta la figura de Cristo Redentor, en  quien  encontramos  el  verdadero  Amor  y  donde  los  redentores  somos partícipes del fuego del riesgo, ponemos las cartas sobre la mesa y apostamos fuerte por la esperanza que no defrauda.

 

11. De  esta  manera,  motivados  por  la  asidua  y  constante  aproximación  a  los principios  y  enseñanzas  de  las  Sagradas  Escrituras,  para  conocer  más  a Jesucristo, nuestro Salvador, los religiosos vivimos la fraternidad comunitaria (cf. COM 22-25) y nos consagramos a Dios por medio de los consejos evangélicos de la pobreza, obediencia y castidad (cf. COM 26-45) y el Cuarto Voto de redención (cf. COM 13-18), que configura nuestra consagración, comunión y misión, ante el hecho de dar la vida si fuere necesario por los hermanos cautivos que sufren las diversas formas de cautividad actual (cf. COM 16).

 

12. Considerando  que  Cristo  Redentor  es  el  centro  de  nuestra  consagración  y predicación tenemos que pensar que este filón fundamental de nuestra Orden nos invita cotidianamente a profundizar y reflexionar sobre la persona de Jesucristo y el evangelio de la libertad, encarnando nuestra vida de redentores al asumir el compromiso, serio y profundo de lo que es y significa redimir a ejemplo del Salvador, asimilando y difundiendo una “actitud mercedaria” como nos piden las Constituciones, siendo capaces de redimir y sintonizar con el cautivo de hoy (cf. COM 18). Se trata, por tanto, en este tiempo de gracia, vivir e interiorizar “un cambio del corazón” en la línea de la conversión, a la luz del mensaje de nuestro proyecto constitucional y de las nuevas situaciones que se están presentando en este mundo líquido, egoísta, globalizado y cambiante.

 

13. No cabe duda, que el mundo nos pide renovarnos, es por ello que surgen algunas reflexiones e interrogantes sobre la relectura de las fuentes, la vuelta al carisma fundacional,  la  actualización  del  mismo;  más  aún,  la  importancia  de  la promoción vocacional, la formación y perseverancia de nuestros candidatos a la vida consagrada, la espiritualidad y la identidad mercedaria en los ministerios apostólicos y su desarrollo en las acciones plenamente liberadoras. En torno a ello, es urgente redescubrir la importancia de nuestra historia, la profundización bíblico-teológica-espiritual y la mirada atenta del acontecer pastoral, sin olvidarnos del  imaginario colectivo de  nuestros fieles y  devotos que  hacen visible un camino de la misericordia de Dios para los hombres. Todo ello, se consolida en los llamados encuentros de formacion inicial y permanente que deben provocar la posibilidad de un análisis del camino de Nolasco en su acontecer eclesial.

 

14. Es  por  ello,  que  resulta  necesaria  la  profundización  de  las  Escrituras,  el Magisterio de la Iglesia y el mensaje de las Constituciones y Normas Generales, así como los objetivos formulados en las nuevas redacciones de los Estatutos Provinciales, los cuales deben integrar en sus formulaciones los pilares fundamentales de la Vida consagrada en el misterio de Cristo y la Iglesia, que inspire y señale, en cada comunidad provincial y para el conjunto de la Orden, un desafío y una urgencia de reflexión, asimilación y puesta en marcha del tesoro carismático-espiritual de la Orden.

 

15. Animados por la lectura asidua de nuestro proyecto constitucional, los animo a repensar estas afirmaciones: “Desde la fundación nuestra Orden siguió a Jesús, haciéndole presente como amigo y redentor entre los cristianos que en poder de los sarracenos y de otros enemigos de nuestra Ley se hallaban expuestos al peligro de perder la fe; así cumplió la palabra del Evangelio: El Espíritu del Señor está sobre mí…; por eso me ha enviado para anunciar la libertad a los cautivos; en ellos supo ver el rostro de Jesús que dirá en el juicio: Estuve en la cárcel y vinisteis a verme” (COM 3; cf. Mt 25,36).

 

16. Por lo tanto, Cristo Redentor se nos presenta a nosotros como la presencia del Padre, cuya voluntad hay que buscar sin descanso, y nos invita a seguirle más de cerca, para que así como Él ha dado la vida por nosotros y con su muerte nos ha liberado del pecado, nosotros viviendo a fondo nuestro carisma liberador, siguiendo el ejemplo de Pedro Nolasco ofrezcamos, alegremente, llenos del Espíritu Santo, nuestras vidas como moneda de rescate por nuestros hermanos que viven privados de libertad y sin esperanza en las nuevas periferias de la cautividad (hermosas y significativas palabras de la oración jubilar).

 

17. Pensando en la realidad de nuestra vida, como mercedarios del siglo XXI ante el compromiso del Evangelio y de nuestras Constituciones, debemos ser exigentes con nosotros mismos en el cumplimiento de lo que se nos pide, para ser capaces de transmitir un estilo de vida más auténtico y atrayente, que sea una invitación para que otros deseen seguir a Cristo según el carisma de la Orden (COM 94). Procuremos hacer de nuestra vida una preciosa ofrenda de amor y un gesto de libertad favoreciendo al hermano cautivo, marginado y  oprimido un tiempo de misericordia hecha redención. Por esta razón, necesitamos convertirnos para encarnar más las exigencias de nuestro cuarto voto, tratando de vivir la vocación universal hacia la santidad para ser santos como nuestro Padre celestial es Santo (cf. Mt 5,48).

  

b)  Vía de la Belleza: dimensión mariológico-mariana

 

18. La via pulchritudinis, de la pureza, santidad y belleza evangélica nos permite reflexionar  sobre  el  valor  bíblico-teológico-mariano-espiritual  que  tiene  la Madre de Dios y de la Iglesia en su constante caminar junto a su Hijo Jesús y los discípulos; por tal motivo, la Iglesia al reconocerla como intercesora que continuamente nos está señalando el camino hacia el Redentor, la invoca como: la Puerta del cielo, la Reina de los ángeles, de todos los santos, de los patriarcas y de los profetas, de los apóstoles y mártires, de los confesores y de las vírgenes. De tal manera, que a través de los siglos la Virgen Madre es modelo de santidad y belleza espiritual para los que siguen el camino de Jesús. Así pues, en estos ocho siglos de nuestra historia hemos enraizado el amor hacia María de la Merced, a quien la llamamos “nuestra Madre”, porque tenemos un sentido de pertenencia eclesial hacia quien “por su intervención en la fundación y vida de la Orden” es llamada Madre de redentores y redimidos (cf. COM 7).

 

19. Gracias a la pluma de los escritores mercedarios, entre tantos hombres y mujeres del espíritu y la sensibilidad del pueblo, hemos integrado en nuestro ser y quehacer evangelizador un valioso vocabulario que designa la presencia materna de la Virgen en el acontecer de la Orden; por ello, la veneramos, invocamos y la describimos con múltiples nombres que pueden llegar a ser una letanía mariano- mercedaria; entre aquellos títulos tenemos: la Abogada, del Buen aire, Comendadora, la Chinita Meche, Dulcísima María de las Mercedes, Estrella de la Fe y de la Evangelización, la Generala, Gloriosísima Virgen María, Gran Mariscala, Guardiana de la ciudad y de la patria, Intercesora del pueblo, Inspiradora, la Generala de Belgrano, la Portera, Madrecita querida, Madre de clemencia, Madre de Dios de la Merced, Madre de Misericordia, Madre de las Mercedes, de los cautivos, de los redentores, Madre nuestra, Madre y Señora nuestra, Mamacha de las Mercedes, Mamita Meche, Redentora del cautivo, Auxilio del cristiano y esperanza del pecador, Nuestra Madre de la Merced, Nuestra Señora de los Remedios, Patrona de la Agricultura, Patrona de las Armas, de las Fuerzas Armadas, Patrona y Auxiliadora, Patrona de los presos, de los reclusos, de los encarcelados, Patrona y Protectora de las Armas de la República, Piadosísima Madre de la Merced, Primera pobladora, Redentora de cautivos, Reina y Madre, Reina y augusta Madre mía de las Mercedes, Santísima Virgen de las Mercedes, Serenísima Reina del cielo, Señora y Abogada Nuestra, Vecina de la ciudad, la Virgen blanca, Virgen de los criollos, Virgen peregrina y Virgen santísima.

 

20. No cabe duda que la nomenclatura mariana es una sumatoria de la fe y devoción que tenemos a la Madre del Redentor. Por ello, consideramos que nuestro fundador fue un verdadero devoto de María, quien a ejemplo del discípulo amado quiso llevarla a su casa (cf. Jn 19, 27), para tenerla en cada convento y recinto mercedario, así como en su mente y corazón en el transcurrir de su vida misionera. Por lo tanto, podemos afirmar que Pedro Nolasco aprendió de la Madre de Dios a realizar obras grandes y humildes al entender la grandeza y la pequeñez de la esclava del Señor (cf. Lc 1,38), de Ella aprendió a orar en silencio y en comunidad y a viabilizar la obra liberadora de Dios entre su pueblo.

 

21. Puesto al servicio de los cautivos, Pedro Nolasco se dio a conocer como un hijo infatigable de María, unido a la plegaria y al discernimiento se despojó de todo lo que tenía y compartió su vida y misión con los más necesitados de su tiempo; fue entonces un signo de visita y redención, de servicio y ayuda de muchos cautivos cristianos e inclusive de quienes no profesaban la fe. Así pues, Nolasco redentor por su inmensa caridad se convirtió en el enviado por la Trinidad para redimir y ser liberador de hermanos, fruto de esta opción de vida inmersa entre las mazmorras, pueblos y ciudades de su época descubrió que el amor por los cautivos era la perla preciosa del Reino de Dios y su justicia (cf. Mt 6,33; 13,46), porque allí encontró a los hermanos de Jesús, los desplazados, sufrientes y   desdichados,  los   privados  de  libertad  que  necesitaban  de  la  infinita misericordia de Dios.

 

22. Diversas fueron las redenciones obradas por nuestro fundador, por ello conoció de cerca la cautividad y el sinsabor de ver que muchos hermanos perdían la dignidad de ser  hijos de Dios; por tal razón, puso a los pies de la Virgen su obra de redención y la llamó Madre de la Merced. Nos entusiasma el hecho que fue él, quien como jóven enamorado de la Madre celestial llamó a María con aquella invocación mariana cuyo significado tiene un valor teológico y espiritual que delinea el aspecto carismático de nuestra Orden en la Iglesia. El título de la Merced señala la unión de dos aspectos fundamentales de la verdadera devoción a María, que son: la oración y la acción, así como el encuentro con Dios y con los  hermanos;  ambos  se  conjugan  en  la  vida  diaria,  de  tal  manera  que  la devoción a María no consiste en un estéril sentimentalismo porque su oración se transformó en acción. María rompió las cadenas de la esclavitud, donando a los cautivos el perfume del verdadero Amor, así encontró y sigue encontrando a sus hijos para darles la fuerza de la fidelidad y de la perseverancia. Que estos años de  actividad  redentora  sean  para  todos  los  mercedarios  y  mercedarias  un estímulo para estudiar la persona y el rol materno de María e imitarla en el camino de consagración y redención.

  

c)  Vía del Espíritu: dimensión carismático-popular

 

23. Como  expertos  en  humanidad,  los  religiosos,  las  monjas  de  clausura,  las religiosas  y  los  laicos  de  la  Merced,  no  podemos  desconocer  las  causas histórico-sociales, económico-culturales y políticas de las esclavitudes que atentan contra la dignidad de los hijos e hijas de Dios. Con madurez hacemos el esfuerzo de involucrarnos e investigar sobre los principios y sistemas que se oponen al evangelio y se imponen contra la economía de la Salvación, como son la  exclusión,  la  idolatría  del  dinero,  la  injusticia  que  genera  violencia,  los ataques a la libertad religiosa y las situaciones de persecución a los cristianos católicos, que alcanzan niveles de odio y muerte alarmantes en el mundo en el que nos movemos y existimos.

 

24. Si  miramos  objetivamente  la  geografía  mercedaria  en  el  mundo,  debemos reconocer que existe un “tesoro espiritual en la Orden” (COM 11) conformado por religiosos, religiosas y laicos que se esfuerzan por hacer vida lo que exige nuestro carisma en la línea de la redención y del martirio, así como la liberación de los cautivos y de los hermanos que sufren por su fe (cf. COM 12, 81-87). Cuando recorremos y visitamos las Provincias y las comunidades locales vemos que hay diversos “ministerios -de acción liberadora- encomendados por la obediencia para edificación del cuerpo de Cristo” (cf. COM 18), entre los cuales se desarrollan una serie de proyectos de reinserción social, como el quehacer en el apostolado penitenciario, la convivencia fraterna en las casas de acogida, la ayuda a los refugiados y atención a los migrantes, la dedicación a jóvenes que se encuentran en situaciones mundanas y esclavizantes, la atenta evangelización en las casas-hogares para niños abandonados, la complicada y gozosa inserción en lugares de suburbio y periferia, la debida atención parroquial-sacramental entre los fieles, la educación liberadora y la atención a niños y adultos vulnerables, quienes padecen las consecuencias de los nuevos cautiverios.

 

25. Frente a este panorama del acontecer en la Orden, el Papa Francisco, en su discurso dirigido a los religiosos reunidos en el XVI Capítulo General, el día 2 de mayo del 2016, manifestaba su sensibilidad por nuestra acción misionera, diciendo: “En el octavo centenario de la Orden, no dejen de “proclamar el año de gracia del Señor” a todos aquellos a los que son enviados: a los perseguidos por causa de su fe y a los privados de libertad, a las víctimas de la trata y a los jóvenes de sus escuelas, a los que atienden en sus obras de misericordia y a los fieles de las parroquias y las misiones que les han sido encomendadas por la Iglesia. Para cada uno de ellos y para la entera Familia mercedaria mi bendición. Y por favor no se olviden de rezar por mí”.

 

26. Con   estas   palabras  que   generan   reflexión  y   discernimiento  personal  y comunitario para conocer más a Jesús y redimir a los hermanos cautivos, los mercedarios y mercedarias estamos llamados a ser una comunidad inclusiva e integradora que vive y ofrece la alegría y la fraternidad con la dinámica del hospital de campo de la que habla el Papa Francisco. Con la ternura de padres, madres y hermanos, deseamos que la proximidad y cercanía hacia nuestra gente sea un evento de caridad que inspire y sostenga cada servicio transformándose en la bella oportunidad para curar heridas, poner de pie a las personas y restituir la dignidad ultrajada.

 

27. Como podemos ver, el carisma redentor que se anidó en el corazón inquieto y compasivo del fundador, sigue recorriendo nuestras venas y continúa dando vida al corazón mercedario. Corazón y centro vital que solo se entiende desde el movimiento concéntrico y poliédrico entre salida y retorno (cf. EG 24), con la genética de los orígenes de nuestra Orden: mendicantes y peregrinos, fraternos y contemplativos, teniendo como horizonte a Cristo con rostro cautivo y tras las rejas, en los nuevos escenarios donde la fe y la libertad se encuentran amenazadas.

 

28. Con  este  fin,  organizamos nuestra vida  diaria desde  la  mística de  los  ojos abiertos para llegar a ser profetas de la redención, viendo, juzgando, actuando y celebrando el memorial de la Pasión redentora de Jesús junto al Pueblo de Dios, que entre luces y sombras se acerca esperanzado a la tierra prometida de la liberación (cf. COM 46-54; 66-68). Que este tiempo jubilar sea para nosotros una invitación para que nuestras comunidades locales se constituyan en auténticos observatorios de la cautividad y centros ejemplares de la misión redentora, haciendo viva la visita y tratando de ser talleres de misericordia que nos permitan asumir el desafío de conocer, involucrar, visibilizar y acompañar las complejas realidades humanas de los nuevos cautivos en el camino de la historia.

 

29. Siguiendo las mociones del espíritu y la sabiduría práctica de Nolasco, queremos ofrecer la acción de gracias a Dios por todo el acontecer de nuestra querida y amada Orden de la Merced, la cual ha llegado a ser como en Belén de Judá y Caná de Galilea, un gesto del amor redentor para la humanidad redimida por el Señor. Gracias por ser generosos y disponibles a la llamada y respuesta mercedaria, por ser hombres y mujeres que se concentran en las casas de oración y compromiso, donde el pan eucarístico partido y repartido alcanza para todos; gracias porque han hecho posible que La Merced sea el signo de la mesa tendida y extendida para los hermanos, agua para el sediento transformado en vino de fiesta que se comparte con los invitados. Que la infinidad de expresiones multiculturales ayuden a recrear las obras de misericordia (cf. Mt 25,31-46) entre la vida comunitaria y la misión compartida para los pobres.

 

30. Desde esta misiva, nos unimos a las intenciones de todos ustedes reunidos en “una sola alma y un solo corazón orientados hacia Dios” (Regla de san Agustín, 3; Hech 4,32). Que nuestras voces sean eco y resonancia de los cánticos del Magníficat y del Benedictus (cf. Lc 1,46-55; 67-79) para expresar las maravillas de Dios entre redentores y redimidos. Que la vía de la Verdad que es el mismo Cristo, de la Belleza concentrada en María y  su  Hijo Jesús, y  del Espíritu redentor que asimiló san Pedro Nolasco, nos animen siempre a ser huellas proféticas para tiempos nuevos. Esperando que la mística del mercedario se renueve cada día con la Palabra de Dios cantemos eternamente las misericordias del Señor entre los cautivos (cf. Sal 88). Que Cristo Redentor, centro del cosmos y de la humanidad (san Juan Pablo II, RH 1) que proclamó el Año de gracia y la Salvación a todos los hombres (cf. Lc 4, 16-19) permanezca en nuestras mentes y corazones para celebrar el presente año jubilar.

 

En Fraternidad y servicio, con gozo compartido les impartimos la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. 

Dado en Roma, entre los días 16 y 17 de enero del 2018, durante el Acto cultural y la Eucaristía de apertura del Año del Jubileo Mercedario, a los 800 Años de la fundación de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced.

 

P. Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, O. de M.   

Maestro general

 

Mensaje del P. Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, Maestro general, a toda la Orden y Familia Mercedaria con motivo de la Apertura del Año jubilar de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced. (ver archivo adjunto)

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Miércoles, 06 Diciembre 2017

Al Reverendísimo Padre Fray Juan Carlos SAAVEDRA LUCHO

Maestro General de la Orden de la

Bienaventurada María Virgen de la Merced

 

Vaticano, 6 de diciembre de 2017

Memoria de san Pedro Pascual

 

Querido Hermano:

 

Al acercarse la fecha en que la Orden de la Merced, y todos los que se unen a ella con lazos espirituales, recuerdan el octavo centenario de la fundación de la misma por san Pedro Nolasco, quiero unirme a ustedes en acción de gracias al Señor por todos los dones recibidos a lo largo de este tiempo. Deseo expresarles mi cercanía espiritual, animándoles a que esta circunstancia sirva para la renovación interior y para impulsar el carisma recibido, siguiendo el camino espiritual que Cristo Redentor les ha trazado.

 

El Señor se hace presente en nuestra vida mostrándonos todo su amor y nos anima a que le correspondamos con generosidad, siendo este el primer mandamiento del santo Pueblo de Dios: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt 6,5). En preparación a este año jubilar ustedes han querido resaltar a tres protagonistas de su historia que pueden significar tres momentos de respuesta al amor de Dios. El primero es san Pedro Nolasco, considerado el fundador de la nueva comunidad y el depositario del carisma entregado por Dios. En esa vocación está el corazón y el tesoro de la Orden, pues tanto la tradición de la misma como la biografía de cada religioso se fundamentan en ese primer amor. En el rico patrimonio de la familia mercedaria, iniciado con los fundadores y enriquecido por los miembros de la comunidad que se han sucedido a lo largo de los siglos, se concitan todas las gracias espirituales y materiales que ustedes han recibido. Este depósito se hace expresión de una historia de amor que se enraíza en el pasado pero que sobre todo, se encarna en el presente y se abre al futuro, en los dones que el Espíritu sigue derramando hoy sobre cada uno de ustedes. No se puede amar lo que no se conoce (cf. SAN AGUSTÍN, Trinidad, X,II,4), por ello los animo a profundizar en ese cimiento puesto por Cristo y fuera del cual nada se puede construir, redescubriendo el primer amor de la Orden y de la propia vocación, para renovarlos continuamente.

 

El segundo protagonista en este tríptico es la Virgen Santa, Nuestra Señora de la Merced o, como también la llaman, del Remedio y de la Gracia en nuestras necesidades, que suplicamos a Dios y confiamos a su poderosa intercesión. En el original hebreo la expresión que traducimos «amarás al Señor con toda el alma» tiene el sentido de «hasta la última gota de nuestra sangre». Por eso, el ejemplo de María se identifica con el verso del «Shemá». Ella  se  proclama como  la  «esclava del  Señor»,  y  se  pone  en  camino «apresuradamente» (Lc 1,38-39), para llevar la buena noticia del reino a su prima Isabel. Es la respuesta de Dios al clamor del pueblo que espera la liberación (cf. Ex 3,7 y Lc 1,13). Así, es maestra de consagración a Dios y al pueblo, en la disponibilidad y el servicio, en la humildad y la sencillez de una vida oculta, totalmente entregada a Dios, en el silencio y en la oración. Es  un compromiso que  nos  evoca el sacrificio de  los  antiguos padres redentores, que se quedaban ellos mismos «en rehenes», como prenda de la libertad de los cautivos. Por ello, les ruego que este propósito de ser completamente suyos se refleje no sólo en las obras apostólicas de vanguardia, sino en el trabajo cotidiano y humilde de cada religioso, como también en los monasterios contemplativos que, con el silencio orante y el sacrificio escondido, sostienen maternalmente la vida de la Orden y de la Iglesia.

 

El tercer protagonista que completa el cuadro de la historia del Instituto es Cristo Redentor; en él damos un salto cualitativo, pues pasamos de los discípulos al Maestro. Como el joven rico, Jesús nos interpela con una pregunta que nos toca profundamente: ¿Quieres ser perfecto? (cf. Mt 19,21; 5,48). No vale un conocimiento teórico, ni siquiera una adhesión sincera a los preceptos de la Ley divina «desde la juventud» (Mc 10,20); sino que Jesús nos mira a los ojos y nos ama, pidiéndonos que lo dejemos todo por seguirle. El amor se aquilata en el fuego del riesgo, en la capacidad de poner sobre la mesa todas las cartas y de apostar fuerte, por esa esperanza que no defrauda.  Sin  embargo,  muchas  veces,  las  decisiones  personales  y comunitarias que más nos cuestan son la que afectan a nuestras pequeñas y, a veces, mundanas seguridades. Todos estamos llamados a vivir la alegría que brota del encuentro con Jesús, para vencer nuestro egoísmo, salir de nuestra propia comodidad y atrevernos a llegar a toda periferia que necesita la luz del Evangelio (cf. Exhort. Apost. Evangelii Gaudium, 20). Podemos responder al Señor con generosidad cuando experimentamos que somos amados por Dios a pesar de nuestro pecado y nuestra inconsistencia.

 

Queridos hermanos y hermanas: el Señor Jesús les mostrará un camino hermoso, por donde transitar con un espíritu renovado. Podrán hacer crecer el don recibido —personal y comunitariamente—, entregándolo y entregándose completamente, como el grano de trigo que si no muere no puede dar fruto (cf. Jn 12,24). Pido al Señor que les dé la fuerza para abandonar lo que les ata y asumir su cruz, de modo que dejando el manto y agarrando su camilla (Mc 10,50; 2,1-12) puedan seguirlo por el camino y habitar en su casa por siempre.

 

Por favor, les ruego que no dejen de rezar por mí. Que Jesús bendiga a todos los miembros de la Orden y de la entera familia mercedaria, y la Virgen Santa los cuide.

 

Fraternalmente,

 

Francisco 

L.S.

 

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Viernes, 17 Marzo 2017

MENSAJE DE LA COMISIÓN 2018

A LA FAMILIA MERCEDARIA

 

CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE BONARIA

CAGLIARI (ITALIA)

DEL 13 AL 17 DE MARZO DE 2017,

A 10 MESES DE INICIAR EL AÑO JUBILAR MERCEDARIO

 

Nos hemos encontrado en el Tabor de María. Porque sí, Bonaria es el Tabor de nuestra Madre.

Naturalmente, el centro es Cristo, el Cristo Redentor, pero en forma de niño risueño, que redime con la ternura desde las manos de una Madre candorosa, sencilla, hecha para acoger y ofrecer. Ganar corazones y brindar.

María llegó al abordaje. Sorteando las olas, en busca de la casa de sus hijos mercedarios. Y a la verdad que ésta es una casa de Merced. Porque a Ella, a la Madre, la rodean una corte innumerable de santos, beatos y venerables. Ahí están, naturalmente, el Patriarca, san Pedro Nolasco y el venerable Pedro Nolasco Sardo, santa María de Cervelló y santa Colagia, cruentos mártires como san Serapio y el venerable Tomás Vives, santos de antes y de ahora cual Juan Gilabert Jofré y Antonino Pisano. Toda la gloria del Tabor.

En ese ambiente de Tabor nos ha sido fácil trabajar. Porque en la cumbre de los 800 años, el panorama es pasmoso. ¡Qué labor tan maravillosa y heroica la redención de cautivos! Es asombroso, porque Pedro Nolasco hizo despertar a la Iglesia en un drama que no hería: los miles y miles de cristianos esclavizados, ultrajados, inexorablemente abocados a la apostasía. Eso asombró a la Iglesia universal y colocó a la Merced como la institución más eximia, pues que llevaba al extremo la caridad, dar la vida por amigos y enemigos. Desde 1203 hasta 1779 estuvo absolutamente entregada. ¿Cuántos fueron los cautivos redimidos? ¡Qué más da, cuantos se pudo! ¡No murieron muchos, pero cientos fueron martirizados! ¡La Iglesia no vio jamás tan extrema caridad!

¿Y la evangelización de América? Primeros en llegar, afanosos en cristianizar, empeñados en generar cultura y progreso, entusiastas en arriesgar la vida. Plantaron centenares de cruces, dulcificaron las culturas con la sonrisa de María, constituyeron doctrinas y pueblos urbanizados y aventajados.

¿Y la vitalidad aportada por la mujer en la Merced? Desde María de Cervelló, las beatas en torno a los conventos, siempre dispuestas a colaborar en la redención, o en lo que se les encomendara; desde los años 1500 en los rigurosos monasterios de clausura; en el siglo diecinueve con la exuberante germinación de institutos, brotes pujantes del vigoroso Olivo de Nolasco.

Con gozo ponemos en las manos de los religiosos, religiosas y laicos de nuestra Orden las ilusiones y el trabajo que hemos realizado. A lo largo de estos años somos conscientes del uso que se ha hecho por parte de comunidades, religiosos, parroquias y colegios. ¡Cuántas celebraciones, cuantas reflexiones compartidas, cuanta vida en estos años! Por eso, al enviaros este mensaje sabemos que lo acogeréis con la misma alegría que otros años. Ahora va el saludo. Mas adelante, los textos, subsidios y reflexiones para acompañar el Año Jubilar Mercedario.

Todo esto se lo hemos presentado a nuestra Madre, y hemos sentido que se ha alegrado. Y el barquito que juega sobre ella se ha mecido. Hoy la Iglesia, más que nunca, nos sigue invitando a ir mar adentro, en busca de nuestros hermanos que se encuentran cautivos en los cinco continentes, cautivos por la ignorancia, por la pobreza extrema, encerrados en las cárceles injustamente, en los antros de la trata de personas, de los dependientes químicos, entre tantas esclavitudes que son peores que en los tiempos de nuestros inicios.

Los 800 años de regocijo por el aniversario de nuestra fundación no pretenden ser un zenit para la familia mercedaria, sino que estas celebraciones nos invitan a dar un gran impulso a nuestro carisma redentor, a depositar nuestra confianza en las manos de Dios, a cruzar nuevas fronteras, ser portadores de la globalización de la libertad de los hijos de Dios. 

 

Cagliari, 17 de marzo de 2017

 

Compatimos en adjunto la crónica de la reunión de la Comisión 2018

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Miércoles, 09 Marzo 2016

Orientaciones de la Orden de la Merced para prevenir y tratar abusos sexuales de menores y adultos vulnerables. 


Junto al sentir y preocupación del Pueblo de Dios y del Magisterio Eclesial, la Orden Mercedaria, puesta del lado de las víctimas, condenando los terribles crímenes que afectaron a niños, personas vulnerables, a familias y a toda la comunidad; acompañando en justicia, verdad y misericordia los procesos, ofrece las orientaciones que ayudarán a hacer frente con decisión a este doloroso flagelo, apostando en todos sus ámbitos por una "cultura de la prevención de abusos".

 

Contamos con tu oración y acción!

 

Fray Pablo B. Ordoñe

Maestro General

 

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Estimados PP. Provinciales y Vicarios y miembros de la Familia Mercedaria

 
Un cordial saludo al iniciar la etapa final del tiempo cuaresmal, en serena espera de la Pascua de Resurrección. Les transmito el saludo fraterno de los hermanos de la Provincia de Quito (Ecuador) a quienes hemos acompañado con profundo gozo en la celebración del IV Centenario de la erección Canónica de la Provincia (4 y 5 de marzo de 2016). A ellos va nuestro agradecimiento en nombre de la Orden y nuestras renovadas congratulaciones.
 
 
Les envío el siguiente material para compartir con todos los religiosos de la Orden. Se trata del trabajo de religiosos de varias Provincias junto al Gobierno General de la Orden, coordinados por el Procurador de la Orden Fr. Damase Masabo, contando con la colaboración de expertos en la materia, tanto de la Congregación para la Doctrina de la Fe como de otras latitudes. 
 
 
Se trata de las  "Orientaciones de la Orden de la Merced para prevenir y tratar abusos sexuales de menores y mayores vulnerables" y la iluminadora ponencia de P. Damase Masabo sobre el reto que tiene la Orden en la Iglesia en este tiempo. 
 
 
Queremos invitarlos a promover, alentar y trabajar por una auténtica cultura de la prevención que llegue a ser parte de nuestro estilo de vida.  Ojalá esta visión, que debe abarcar todos los ámbitos de nuestra consagración y etapas de formación, nos permita dialogaron naturalidad en todos los hábitos de la fraternidad con altura, madurez y espíritu de mutuo sostenimiento en los propios y ajenos desafíos, que son también los de toda la madre Iglesia, ayudándonos a llevar unos las cargas de los otros (COM 24).
 
Compartimos este material este material que puede ser de utilidad, con todos los miembros de la Familia, con las Superioras/or Generales/l de la Familia Mercedaria y las Prioras de los 18 Monasterios entre Calzadas y Descalzas que existen en el mundo. 
 
 
Podemos descargar este material y hacerlo llegar en documento físico para nuestros hermanos/as mayores:
 
 
Agradezco la gentileza de enviar con prontitud la información a los/as religiosos/as. 
 
 
¡Un hermano y servidor en los cautivos!
 
 
Fr. Pablo Ordoñe, O. de M. 

 

Maestro General 
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Miércoles, 30 Septiembre 2015
FUNDAMENTO 
EL SEÑOR DIJO: 
«HE VISTO LA OPRESIÓN DE MI PUEBLO EN EGIPTO,
Y HE OÍDO LOS GRITOS DE DOLOR,
PROVOCADO POR SUS CAPATACES.
SÍ, CONOZCO MUY BIEN SUS SUFRIMIENTOS…” 
(Éxodo 3, 7)

 

Con alegría presentamos el Observatorio de la Cautividad un proyecto que nos permitirá observar, discernir, actuar y comunicar nuestro compromiso redentor.

 

VISIÓN:

Ser un espacio de compromiso redentor,  evangelización integral, investigación social y reflexión teológico-pastoral que utilice los medios de comunicación digital. Coordinado por un equipo interdisciplinar integrado por las familias redentoras.

 

MISIÓN:

Observar, discernir y sensibilizar sobre las diversas cautividades del mundo contemporáneo, donde la libertad de los hijos e hijas de Dios esté amenazada por “principios y sistemas opuestos al Evangelio”, a fin de fomentar proyectos redentores-liberadores (cf. COM 16).

 

OBJETIVO GENERAL:

Concientizar y fomentar una actitud vigilante sobre las diversas formas de cautividad del mundo contemporáneo a fin de promover proyectos redentores-liberadores.

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

 Definir las características sobre las diversas formas de cautividad, para  identificar los destinatarios de la misión redentora-liberadora.

 

 Establecer líneas de trabajo científico, filosófico, teológico y pastoral para incentivar la reflexión sobre las diversas formas de cautividad y misión redentora-liberadora.

 

 Sensibilizar, informar y concientizar sobre las diversas formas de cautividad para involucrar a nuevos agentes en la misión redentora-liberadora.

 

Sitio we oficial del Observatorio de la Cautividad: observatorio.ordenmerced.org

 

BÚSQUEDAS DESTACADAS  

 

REFLEXIÓN TEOLÓGICA -- VIOLENCIA -- ESCLAVITUD -- TRATA DE PERSONAS -- POBREZA -- DERECHOS HUMANOS -- EDUCACIÓN --- PERSECUCIÓN RELIGIOSA --  CRISTIANOS PERSEGUIDOS -- PRIVADOS DE LIBERTAD -- CÁRCELES 

 

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Miércoles, 19 Noviembre 2014

Roma, 19 de noviembre del 2014

 

A todos los religiosos de la Orden

Un saludo fraterno.

 

Convocados por el Gobierno General de la Orden, los abajo firmantes, presididos por el Maestro General, nos reunimos en la Curia General-Roma, del 17 al 19 de noviembre del 2014 para iniciar un proceso de revisión del PLAN GENERAL DE VOCACIONES, FORMACION Y ESTUDIOS (Ratio Institutionis et Studiorum). Los motivos que justifican esta iniciativa son varios: la promulgación de las nuevas Constituciones y Normas Generales de la Orden, la necesidad de dar una respuesta más eficiente a los nuevos desafíos de la cautividad, la actualización de nuestros documentos a la luz de los nuevos documentos de la Iglesia y de la Orden, la necesidad de presentar nuestra propuesta carismática a los jóvenes de forma más actual y atrayente, así como la necesidad de dar referencias generales para la revisión de las Ratio Provinciales.

 

Tenemos conciencia de que nosotros somos apenas una parte del proceso. No queremos hacer el trabajo solos. Solicitamos la colaboración de todos los religiosos, de modo especial de los promotores, formadores y formandos. Para esto, hemos preparado un cuestionario de preguntas y un boceto de trabajo del esquema de la actualización del Plan General de Vocaciones, Formación y Estudios. Estos materiales serán enviados (Ver abajo descargas) a los Gobiernos Provinciales, Vicariales y Delegaciones, a fin de recoger las sugerencias de todos. Los Secretariados de Vocaciones, Formación y Estudios, los Secretariados de Vida Religiosa, así como las distintas Comunidades Formativas deberán estudiar estos documentos, responder al cuestionario y enviar a esta Comisión todas las sugerencias y aportes que ayuden a avanzar en este camino compartido de la elaboración de la deseada actualización de la Ratio. Además, para facilitar el acceso a todos, insertamos todo este material, junto con el texto de la Ratio de 1988, en la página web de la Orden: www.ordendelamerced.org; de este modo, cualquier religioso podrá consultarlo y responder directamente, si lo desea, con sus aportaciones (Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.).

 

Hemos establecido una hoja de ruta buscando una amplia participación con los siguientes pasos:

Noviembre 2014: envío  del cuestionario a la Orden.

Abril 2015: Recepción de  las colaboraciones. Para que el trabajo sea fruto de la comunión y del aporte de todos, las Provincias, Vicarías y Delegaciones deben enviar sus contribuciones.

Mayo 2015: Reunión de la Comisión para el estudio de lo recibido y elaborar un  Documento de Trabajo.

 

Momentos de estudio del Documento de Trabajo:

15 al 28 de febrero 2015: Encuentro de Formación Permanente. Puebla-México.

19 de abril al 03 de mayo 2015. Encuentro de Formación Permanente. Lima-Perú.

05 al 09 de octubre 2015: Encuentros de Formadores de Latinoamérica y el Caribe. Córdoba-Argentina.

18 de octubre al 01 de noviembre 2015. Encuentro de Formación Permanente. Curia General, Roma.

04 al 08 de diciembre 2015: Encuentro de Formadores de Europa. Puig-Valencia (España).

 

Fecha a confirmar: Encuentro de Formadores de África.

 

Fechas a confirmar: Encuentros Interprovinciales de Formandos.

Enero-febrero 2016: Reunión de la Comisión para la elaboración del Instrumentum laboris que se presentará en el Capítulo General 2016 para su estudio.

 

La elaboración de una nueva Ratio supone la reflexión sobre conceptos fundamentales de nuestra vida religiosa. En la Ratio tendrán que aparecer una visión actualizada de la vida consagrada, una visión de la formación mercedaria, una presentación clara y precisa de la Identidad mercedaria, una actualización del carisma, una visión del mundo, del hombre, del  joven. En fin, varios conceptos fundamentales deberán estar presentes en la Ratio. Por esto, creemos que la Ratio no es cosa apenas para especialistas. Todos podemos colaborar con nuestra experiencia a definir bien los  elementos esenciales de nuestra vida consagrada.

 

En el Año de la Vida Consagrada e inicio del Año de san Pedro Nolasco, dentro del triduo Jubilar, invitamos a todos los religiosos a participar con alegría y esfuerzo en este proceso de revisión de nuestra Ratio General, respondiendo personalmente o en grupo, a las preguntas enviadas. Hacemos esto con la certeza de que nuestro trabajo dará frutos vocacionales para bien de nuestra querida Orden. Ponemos este trabajo en las manos de nuestra Madre de la Merced invocando su intercesión.

 

                                               

Rev.mo P. Fr. Pablo Ordoñe, O. de M.

MAESTRO GENERAL

 

R.P. Fr. Emilio Santamaría Fernández, O. de M.

R.P. Fr. Damase Masabo, O. de M.

R.P. Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, O. de M.

R.P. Fr. Dionisio Báez, O. de M.

R.P. Fr. José Luis Mercado Morales, O. de M.

R.P. Fr. Enrique Mora González, O. de M.

R.P. Fr. Arturo Midzuaray Fukuy, O. de M.

 

DESCARGAS: Esquema y Cuestionario Ratio Institutionis et Studiorum

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Sábado, 09 Agosto 2014

"Mi vida por tu libertad"

 

Prot. MG 015-2014

 

 

A TODOS LOS RELIGIOSOS

DE LA ORDEN DE LA MERCED

 

 

Hermanos muy amados en la Merced de los cautivos:

 

                        Celebramos hoy un nuevo aniversario de la fundación de nuestra amada Orden de la Merced. Un 10 de agosto, hace 796 años, impulsado por el amor de Cristo, inspirado por la Virgen María y respondiendo a las necesidades de la Iglesia, san Pedro Nolasco fundó en Barcelona la Orden de la Virgen María de la Merced de la redención de los cautivos, con la participación del rey Jaime I de Aragón y ante el obispo de la ciudad, Berenguer de Palau[1]. De ésta manera, sencilla y apasionada, comenzó a existir en la Iglesia un movimiento de liberación con nombre propio, con vocación de visita y encarnación a la manera de Cristo Redentor y con un particular instinto de vida, capaz de responder creativa y audazmente a las cautividades de todos los tiempos.

 

                        El gesto de amor heróico de Pedro Nolasco y sus primeros compañeros,  vuelto proyecto de vida para muchos/as hermanos, nos exige hacer nuestro el gesto misionero y de salida[2] del Dios de la Alianza que ve, escucha y baja[3], como pariente cercano (Go´El) y como amigo de los que han perdido toda posibilidad de creer porque su libertad está amenazada.

 

                        Los mercedarios del octavo centenario queremos hacer nuestro ese dinamismo de servicio que santificó a tantos y ubicó en las fronteras de la libertad a muchos más. Necesitamos dejar de lado las parálisis personales e institucionales que nos nublan la mirada y nos vuelven mezquino el corazón, impidiéndonos hacernos cargo de los heridos del camino con caridad samaritana. Queremos poder reemprender cada día la marcha con un oído en el pueblo y otro en el Evangélio, para ser fiéles al estilo de Jesús que ofrecía libertad a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo.[4]

 

                        En este aniversario que nos acerca mucho más al Jubileo del VIIIº Centenario de nuestra Orden y con el deseo de animarlos a ser fieles a la misión liberadora para la que fuimos llamados desde la comunidad, pongo en sus manos el DECRETO por el que PROMULGO LAS CONSTITUCIONES Y NORMAS GENERALES, renovadas en el Capítulo General 2010, aprobadas por la Santa Madre Iglesia el 10 de agosto de 2013 y que entran en vigor a contar de esta misma fecha.

 

                        Invito a todos los religiosos de la Orden a asumir con actitud de fe y obediencia, a conocer en profundidad y vivir con alegría el renovado cuerpo legislativo, de manera que nos ayude a progresar en el espíritu redentor de san Pedro Nolasco y conseguir la propia santificación en la realización de la misión liberadora en favor de los últimos, los cautivos.

 

                        Hoy mismo podemos acceder a los textos oficiales que promulgamos, bajándolos desde el sitio Web de la Orden como aplicaciones para ordenador, tablet y celulares en:

 http://www.ordenmerced.org/index.php/es/gobierno/constituciones 

 

                        Ciertamente serán distribuidos a todos los religiosos en el formato tradicional (impreso) desde las Curias Provinciales para que podamos comenzar a integrarlas en la dinámica ordinaria de la Orden.

           

                        Dado en el Noviciado de Valle de Santiago (México), a 10 de agosto de 2014, Fiesta de San Lorenzo mártir. A 796 años de la fundación de nuestra Orden.

 

                 

 

Fr. Pablo Bernardo Ordoñe, O. de M.

Maestro General

 



[1] Cf. COM 2

[2]Cf. Evangelii Gaudium 24

[3]Cf. Ex 3, 7-10

[4]Cf. Evangelii Gaudium 23

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Jueves, 06 Diciembre 2012

“Mi vida por tu libertad”

Prot. PG013-2012

Objeto: Presentación ISOLOGOTIPO OFICIAL

JUBILEO DE LA MERCED 1218 - 2018

 

A todos los Religiosos, Religiosas, Monjas y Laicos/as de la FAMILIA MERCEDARIA

 

Muy queridos todos/as en Cristo Redentor y nuestra Ssma. Madre de la Merced, los/as

saludo cordialmente después de haber celebrado las fiestas de san Pedro Pascual (Obispo y mártir

mercedario) y la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, para compartir con ustedes una

gran noticia en torno al trabajo de la Comisión Jubilar 2018. Se trata de la conclusión del Concurso

del:

Iso-logotipo Oficial

Jubileo de LA MERCED 1218 - 2018

 

Como estaba previsto en la programación presentada en la circular Prot. PG001-2011

del 10 de agosto de 2011, en la que hacíamos el Gran Anuncio del Jubileo del VIII° Centenario de

nuestra Orden y anunciábamos la realización del concurso del Iso-logotipo oficial del Jubileo, de la

Oración oficial y de las Canción oficial para los años 2012-2013-2014, estamos en condiciones de dar

a conocer la realización del primero de estos concursos, donde participaron 18 propuestas de casi todas

las Provincias.

 

De todos los trabajos presentados, portadores de un valiosísimo contenido jubilar,

carismático y espiritual, la Comisión Central del Jubileo 2018 que presido, convino en elegir, sin

conocer previamente la autoría, el trabajo perteneciente a la Srta. Ana Julia Crosa, de la ciudad de

Córdoba en Argentina, presentado por esa Provincia Mercedaria. Los demás trabajos, portadores

también de un talento impresionante, serán publicados oportunamente por la Comisión central en un

catálogo que integre además, la oración y la canción oficiales de nuestro Jubileo Mercedario.

La Comisión Central, ha acordado realizar una presentación oficial en formato digital

para la Familia Mercedaria, los medios de comunicación masivos y facilitar así, la correcta

interpretación de la imagen jubilar de la Orden. 

 

Nos alegra muchísimo que nuestro Jubileo Mercedario, con este Iso-logotipo Oficial,

vaya adquiriendo rostro concreto y visibilidad en el mundo de las comunicaciones. Invitamos a los

miembros de las Curias Generales de la Familia Mercedaria, a las curias Provinciales, Vicariales y

Delegaciones, como a los diferentes organismos oficiales vinculados a la Orden y Familia Mercedaria,

a colocar junto a su Iso-logotipo institucional, el Iso-logotipo oficial del Jubileo de la Merced 1218 -

2018, que damos a conocer en esta circular.

 

El mundo entero debe sentirse invitado a celebrar y compartir, junto a la Orden de la

Merced, la gran acción de gracias por los dones recibidos del Señor y de nuestra Madre Ssma. de la

Merced a lo largo de estos 800 años de vida y servicio redentor en favor de la fe y la libertad

amenazadas. Contamos con todos y todas a la hora de amplificar nuestras voces y comenzar la

preparación de los festejos en cada punto del mundo donde la Merced está sirviendo a los nuevos

cautivos y oprimidos.

 

Con particular afecto en el Redentor. Dado en Roma, en la Solemnidad de la

Inmaculada Concepción de María, a 9 días del mes de diciembre del año del Señor de 2012 y 794 años

de la fundación de nuestra Orden.

 

Fr. Pablo Bernardo Ordoñe, O. de M.

Maestro General

 

 

Características del logo jubilar

 

El primero de los elementos es un número ocho abierto. En el origen del trazo, se encuentra una “llama de fuego de cuatro puntas” como las barras del escudo mercedario. Luego va tranformándose en una “rama de árbol de olivo”, con una hoja y un brote final. Representa el “origen de la Orden, la vocación o carisma de san Pedro Nolasco”, que constituye un fuego que enciende otros fuegos y que deviene en una familia de casi 800 años que sigue creciendo y renovándose como el olivo de Nolasco.

 

Los dos eslabones encadenados sin cerrar forman “los dos ceros del número 800”, significan “las cadenas de la opresión que se rompen con la redención”. La idea de libertad o liberación en un mundo de opresiones, presentes en todos los tiempos de diferentes maneras. Esto habla de “La Merced como una respuesta siempre recreada desde hace 800 años”.

 

La cruz central alude a la tradición de los primeros tiempos. Además, la cruz se refiere a la  centralidad en “Cristo Redentor, modelo de toda la Familia Mercedaria” (religiosos,     religiosas, laicos y laicas), que no solo da la vida por sus amigos, sino que viene a dar vida         y vida en abundancia.

 

Finalmente, el trazo de colores: naranja, rojo y amarillo, significa “la presencia de María de la Merced”, verdadera Madre de redentores y redentoras, y de cautivos y cautivas, con rostro humano que sostiene y a la vez ofrece en sus manos La Merced de Dios para su pueblo.

 

Debajo del número 800 está escrito “Jubileo de La Merced”, con el año de fundación y el año del Octavo Centenario: “1218-2018”.

 

Srta. Ana Julia Crosa

Ganadora del Concurso del Logo jubilar 2012

Córdoba – Argentina

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