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XVI Capítulo General de la Orden de la Merced:

800 años de historia y liberación

En medio de continuos ataques de extremistas islámicos, la Orden de Nuestra Señora de la Merced, fundada para dialogar con los musulmanes del siglo XIII, redimiendo a los cristianos cautivos, inició el XVI Capítulo General en Roma el 23 de abril de este año 2016 y será clausurado el 14 de mayo. Están congregados religiosos  capitulares de 4 continentes y presentes en 22 países.

El lema principal del Capítulo lo anuncia con claridad: Memoria y profecía en las periferias de la libertad. Desde su fundación en 1218 en España la Orden fundada por el laico Pedro Nolasco, se dedicó al rescate de los cautivos cristianos. Para ello, desde su inicio en el siglo XIII la Orden organizaba anualmente expediciones para liberar a los cristianos detenidos por los extremistas islámicos.

Actualmente los Mercedarios trabajan en distintos frentes carismáticos, como la pastoral penitenciaria, la pastoral del menor, el tráfico de personas, los tóxico-dependientes que expresan las nuevas formas de cautividad en el siglo XXI. El actual Maestro General Fr. Pablo Ordoñe lo expone en su mensaje de apertura: “Nuestro Capítulo General ha de ponernos a la escucha, interpelándonos, ha de propiciar un diálogo abierto y maduro que, respetando las diferencias, suscite puentes, redes y abra caminos hacia las nuevas periferias existenciales y geográficas donde la libertad sigue esperando una respuesta de nuestra parte”.

 

El trabajo principal de este Capítulo será evaluar la misión de los mercedarios en el mundo de hoy, elegir el nuevo gobierno general y presentar propuestas para los próximos seis años. Una atención especial será tomada en cuenta: El radicalismo islámico que afronta el mundo en nuestros días con los cristianos. Para esta misión fue fundada la Orden Mercedaria.

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“Mi vida por tu libertad”

Prot: MG 020-2016

Obj: Saludo a la Orden al finalizar

el sexenio 2010 - 2016

 

Estimados hermanos y hermanas en la Merced

 

¡ Misericordia y libertad a los cautivos ¡

 

En estas breves letras quiero agradecer de corazón el camino andado en este rico sexenio 2010 - 2016 de servicio y animación a nuestra amada Orden de la Merced.

 

Fue un tiempo de crecimiento en la unidad. De aprendizaje en el artesanal esfuerzo de modelar los conflictos de la vida para transformarlo en pasión por el Reino y por la humanidad.

 

Fue un tiempo para “salir” y redescubrirnos como Familia Mercedaria Redentora, rica en pluralidad de gestos, expresiones, estilo e intensidades de servicio a los cautivos y cautivas del mundo. Oportunidad para aprender unos de otros.

 

Fue un tiempo para salir de nuestras habituales geografías de Merced y bucear en el complejo mundo de la persecución, de las cautividades, de la libertad de los hijos e hijas de Dios amenazada y en peligro, para ensayar nuevos gestos de servicio.

 

Fue tiempo de memoria agradecida por 800 años existencia, ya próximos. Tiempo de profecía, que nos animó al anuncio y la denuncia, desde nuestra modesta pero apasionada propuesta de libertad. Tiempo para caminar y embarrarnos en las periferias geográficas y existenciales de la humanidad, donde el clamor de muchos cautivos, desnudó nuestros letargos y nos exigió presencia, palabra y misericordia redentora. Tiempo para la libertad creativa y audaz, que nos provocó a tentar nuevos proyectos liberadores en el descampado y la inseguridad de las nuevas Babilonias del destierro, donde Dios quiere seguir siendo presencia fiel y silenciosa.

 

Gracias por ser maestros/as de fraternidad y por haberse animado a buscar sentido en el cotidiano vivir, por haber habitado la belleza de la propia vida ofreciéndola gratuitamente por los últimos y por haberse animado a formar con la pedagogía de los que, abandonados en los brazos del Padre, saben esperar los tiempos de la redención y el consuelo.

 

Solo me queda enviarles un abrazo enorme e invitarlos/as a no dejar nunca de sentarse a la mesa y compartir el pan de la Fraternidad servidora y en salida, a favor de los que todavía esperan el pan de la libertad.  

 

Roma, 22 de abril de 2016, a 798 años de la fundación de nuestra Orden.

 

¡ Un hermano y servidor en los cautivos ¡

 

 

Fr. Pablo Bernardo Ordoñe, O. de M.

 

Maestro General

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Domingo, 27 Marzo 2016

Saludo Pascual 2016

 

“Mi vida por tu libertad”

 

Obj: Saludo Pascual 2016

 

A TODOS LOS RELIGIOSOS DE LA ORDEN   

 

Queridos hermanos en la Merced de los cautivos

 

¡ El Señor Jesús está vivo ¡

Dios le resucitó de entre los muertos y nosotros somos testigos de ello (Cfr. Hch 3, 15).

 

En el Año Jubilar de la Misericordia y junto a los hermanos de la Curia General, deseo enviarles un caluroso abrazo fraterno de Pascua extensivo a nuestros formandos, familiares y amigos, laicos y benefactores, que son parte de nuestra obra redentora.

 

De una manera especial saludamos a los hermanos enfermos y ancianos, como a los destinatarios de nuestra misión: los presos, las víctimas de trata de personas en hogares, las familias de nuestros alumnos, a los parroquianos, a los refugiados que viven en nuestros hogares y/o comunidades y a los perseguidos por la fe.

 

“Si Él vive, nosotros también vivimos”, esa es la certeza que anima nuestra fraternidad y servicio en las nuevas fronteras de la cautividad. No renunciamos a seguir la misma suerte de nuestro Buen Pastor, mientras haya un cautivo que liberar o un perseguido por visitar.

 

Que María, la Madre gozosa que creyó, la mujer libre y fiel del Evangelio que amó hasta el extremo, siga siendo ternura de Dios en la aridez de nuestros caminos. Que Ella nos acompañe hacia el Emaús de la Merced, y nos enseñe a caminar al lado, a dialogar sin prejuicios y reencontrarnos con alegría, pues solo puestos en camino, abiertos a la escucha creyente y deseosos de compartir la mesa, podremos reconocerlo al partir el pan.

 

¡ Feliz y Santa Pascua de Resurrección 2016 ¡

                           

Fr. Pablo Bernardo Ordoñe, O. de M.

 

Maestro General

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Mi vida por tu libertad  

Prot. MG 014 - 2016

Obj: Presentación del Instrumentum Laboris

Capítulo General 2016

A todos los religiosos de la Orden de la Merced

 

¡Misericordia y libertad a los cautivos!

 

Nos encontramos a las puertas de la celebración del Capítulo General 2016, cuyo lema es:

 

La Merced: memoria y profecía en las periferias de la Libertad.

 

Su preparación fue fruto de tres encuentros de la comisión designada a lo largo de los seis últimos meses y del valioso trabajo de religiosos y técnicos vinculados a la Merced.

 

 

Sabemos que este Capítulo General constituye prácticamente la puerta abierta a la celebración Jubilar del VIII centenario de nuestra fundación, y tenemos la convicción de que pondrá al centro del corazón de nuestra comunidad como de cada religiosos y laicos mercedario, a tantos cautivos/as y cristianos perseguidos, cuyos clamores son una alarma que debe despertarnos, abrir de par en par nuestras puertas, volver a centrarnos en la intuición primera de Pedro Nolasco y desde ella sacarnos de nuestros ensimismamientos que muchas veces nos consumen valiosas energías, ilusiones, creatividad y pasión que hemos consagrado a la misión redentora.

 

 

El Jubileo de la misericordia y la celebración de este Capítulo pre Jubilar, debiera desnudar ante nuestros ojos la actitud inmisericorde de las sociedades del descarte, en la que muchos cristianos perseguidos, víctimas de los sistemas opuestos al Evangelio son tratados como sobrantes (Cf. COM 16). Ellos son para el mercedario el rostro más cercano de Cristo, el espacio teofánico como el de “una llama que arde sin consumirse”, y ante el cual debemos quitarnos las sandalias para escuchar la decidida voz del Padre que sin eufemismos nos dice: he visto, he escuchado y he bajado para liberar a mi pueblo del poder (Cf. Ex 3,1-10).

 

 

Nuestro Capítulo General ha de poner a la comunidad a la escucha, ha de interpelarnos, ha de propiciar un diálogo abierto y maduro que en el respeto de las diferencias suscite puentes, redes, abra caminos hacia las nuevas periferias existenciales y geográficas donde la libertad sigue esperando una respuesta de nuestra parte (Cfr. Evangelii Gaudium 26).

 

 

No puedo dejar de agradecer el gran esfuerzo fraterno y calidad profesional de Fr. Juan Carlos Saavedra Lucho, O. de M. (Consejero General y Coordinador de la Comisión); Fr. Emilio Santamaría (Consejero General); Fr. Carlos Muñoz (Consejero General); Fr. Arturo Midzuaray Fukuy, O. de M. (Psicólogo);Fr. Damase Masabo, O. de M. (Consejero General, Procurador y Teólogo); Fr. Francesco Podda, O. de M. (Superior Provincial de Provincia Romana) y de Fr. Sergio Augusto Navarro, O. de M. (Consejero Provincial de Argentina y Sociólogo), que organizó la redacción final del Instumentum Laboris que ahora ponemos en sus manos.

 

 

Esperamos que todos los religiosos de la Orden se involucren en la dinámica Capitular que tiene proyecciones institucionales y personales para los próximos años de vida de nuestra Orden.

 

Dado en Roma a 12 de marzo de 2016, a 798 años de la fundación de nuestra Orden. 

                                 

Fr. Pablo Bernardo Ordoñe

Maestro General - Orden de la Merced

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Orientaciones de la Orden de la Merced para prevenir y tratar abusos sexuales de menores y adultos vulnerables. 


Junto al sentir y preocupación del Pueblo de Dios y del Magisterio Eclesial, la Orden Mercedaria, puesta del lado de las víctimas, condenando los terribles crímenes que afectaron a niños, personas vulnerables, a familias y a toda la comunidad; acompañando en justicia, verdad y misericordia los procesos, ofrece las orientaciones que ayudarán a hacer frente con decisión a este doloroso flagelo, apostando en todos sus ámbitos por una "cultura de la prevención de abusos".

 

Contamos con tu oración y acción!

 

Fray Pablo B. Ordoñe

Maestro General

 

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Estimados PP. Provinciales y Vicarios y miembros de la Familia Mercedaria

 
Un cordial saludo al iniciar la etapa final del tiempo cuaresmal, en serena espera de la Pascua de Resurrección. Les transmito el saludo fraterno de los hermanos de la Provincia de Quito (Ecuador) a quienes hemos acompañado con profundo gozo en la celebración del IV Centenario de la erección Canónica de la Provincia (4 y 5 de marzo de 2016). A ellos va nuestro agradecimiento en nombre de la Orden y nuestras renovadas congratulaciones.
 
 
Les envío el siguiente material para compartir con todos los religiosos de la Orden. Se trata del trabajo de religiosos de varias Provincias junto al Gobierno General de la Orden, coordinados por el Procurador de la Orden Fr. Damase Masabo, contando con la colaboración de expertos en la materia, tanto de la Congregación para la Doctrina de la Fe como de otras latitudes. 
 
 
Se trata de las  "Orientaciones de la Orden de la Merced para prevenir y tratar abusos sexuales de menores y mayores vulnerables" y la iluminadora ponencia de P. Damase Masabo sobre el reto que tiene la Orden en la Iglesia en este tiempo. 
 
 
Queremos invitarlos a promover, alentar y trabajar por una auténtica cultura de la prevención que llegue a ser parte de nuestro estilo de vida.  Ojalá esta visión, que debe abarcar todos los ámbitos de nuestra consagración y etapas de formación, nos permita dialogaron naturalidad en todos los hábitos de la fraternidad con altura, madurez y espíritu de mutuo sostenimiento en los propios y ajenos desafíos, que son también los de toda la madre Iglesia, ayudándonos a llevar unos las cargas de los otros (COM 24).
 
Compartimos este material este material que puede ser de utilidad, con todos los miembros de la Familia, con las Superioras/or Generales/l de la Familia Mercedaria y las Prioras de los 18 Monasterios entre Calzadas y Descalzas que existen en el mundo. 
 
 
Podemos descargar este material y hacerlo llegar en documento físico para nuestros hermanos/as mayores:
 
 
Agradezco la gentileza de enviar con prontitud la información a los/as religiosos/as. 
 
 
¡Un hermano y servidor en los cautivos!
 
 
Fr. Pablo Ordoñe, O. de M. 

 

Maestro General 
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Mi vida por tu libertad  

 

Saludo al 1º Encuentro de religiosos hermanos en la Orden

 

Queridos hermanos en los cautivos:

 

Con mucha alegría los saludo en el Señor y al desearles todo bien, no puedo dejar de citar las palabras del Salmo  132 que habla del “perfume de la fraternidad”:

 

 ¡Mira que es bueno y da gusto

que los hermanos convivan unidos!

 

Como ungüento  fino en la cabeza,

que va bajando por la barba,

que baja por la barba de Aarón

hasta la franja de su ornamento.

 

Es rocío del Hermón

Que va bajando sobre el monte Sión;

porque allí manda el Señor la bendición:

la vida para siempre.

 

El encuentro que están comenzando pretende ser para ustedes en la Orden de la Merced, invitación y alerta sobre la imperiosa necesidad que tenemos los mercedarios de revitalizar las raíces primigenias de unidad-fraternidad, con la misión redentora en el centro del corazón, como nos soñó nuestro Fr. Pedro Nolasco, el hermano de los cautivos y de los redentores. Unidad-fraternidad, descentrada de nosotros mismos, de algunas estructuras a veces añejas y decadentes, de las territorialidades cerradas, de algunos usos y costumbres, de muchos “protocolos de corte” que el tiempo ha dejado, como polvo del camino, en algunos estilos, prácticas, modos de vivir la Merced, donde los cautivos continúan  esperando en las periferias todavía no visitadas.  

 

Dice algún autor de vida consagrada que solo la unión con lo santo es capaz de ofrecer un fundamento duradero, inextinguible a la unión entre las personas. Todas las restantes formas de unidad se mantienen en niveles periféricos y acaban derivando en soledad, desinterés, batallas mutuas o en un modo de aislamiento que se disimula en un “cumplimiento” vacío, sin dejarnos una verdadera libertad en apertura al otro.

 

Me alegro mucho que hagan acogido la invitación es este encuentro de Orden, para algunos misterioso o innecesario, para otros demagógico, pero para muchos bueno y necesario. La profundidad del Espíritu de Dios es comunión; la comunión será pues el efecto del Espíritu en nosotros, nos devolverá el agradable sabor de ser Iglesia – Pueblo en camino.

 

Como Orden que se prepara a celebrar 800 años de vida, necesitamos beber de nuevo del manantial nolasquino de la fraternidad y el servicio humilde. Ojalá podamos hacerlo con actitud decidida y urgente, ante el creciente clericalismo denunciado por el Papa Francisco, que puede volvernos veces simples  funcionarios o gestores de la religión, marginando la genética de comunión, discernimiento, corrección fraterna, escucha de la Palabra, acompañamiento de procesos humanos o reconciliación en los conflictos, tan propios de los primeros mercedarios.

 

Estas palabras del salmista nos hacen una invitación a mirar el gozo. El gozo del disfrute, de las emociones que fluyen en libertad y sacan afuera el deseo profundo de ser humanidad expandida y atenta al servicio y la complementariedad que hace crecer en salida, sin que ello signifique evasión y huida. Su canto parece un emocionado y valiente contraste a la guerra, al desencuentro, a la destrucción. Nosotros como comunidad mercedaria estamos invitados a ser promotores de la unidad que nace del ejercicio cotidiano de acariciar el conflicto, de perdonarnos y volver a empezar una y mil veces. El religioso hermano, por identidad es promotor de la original cultura del encuentro entre los mercedarios y está llamado a ser profetas de libertad en medio de los habituales activismo tan característicos de la cultura del descarte de la que habla Papa Francisco. Con su particular manera de distribuir el tiempo, de integrar a su vida el espacio sagrado, de evangelizar y de ser promotor de libertad, debe propiciar, alentar y proponer a los demás compañeros, el renovado gozo de ser hermanos, de complementarnos y caminar al lado, sin que nadie quede afuera o sienta “que sobra”.

 

Este salmo nos invita también a la alegría de la comunidad reunida. Nuestra Orden tiene genética  itinerante, mendicante y de frontera. Este salmo es un canto de peregrinos, y solo con aire de peregrinos, buscadores de símbolos y de la mística de la comunión podremos acercarnos a su belleza. Quizá no es la ciudad ni el templo o los habituales centros de evangelización lo que hay que valorar o destacar en el camino, sino el ámbito de la comunidad reunida con gente de todas partes (comunidades, provincias, congregaciones, culturas, geografías…y sabemos que en esto no somos fáciles) reunidas para la fiesta. Muchos expresan que la comunidad reunida es parábola que la vida humana. ¿Hasta qué punto somos conscientes que nuestro estilo de vida puede ser provocación para la humanidad? ¿no será tiempo de recomenzar?

  

Al encontrarnos nos saludamos, compartimos un abrazo, se come y se bebe, celebramos juntos. Las lágrimas del camino quedaron atrás y la alegría de estar en casa, de “estar” para el otro, con el otro y desde el otro, hacen de la hermandad el cumplimiento de las promesas de Dios a su pueblo santo. Dios se hace presente en la fraternidad y desde ella su Misericordia se vuelve abundante, alcanza para todos y sobra, como aquel aceite que cae abundantemente por la barba de Aarón. Cuando la tristeza se afinca en nuestros corazones da la impresión que aquel bálsamo se ha agotado, se ha ido por alguna grieta de la vida o simplemente extraña el manantial del encuentro gratuito entre nosotros, y vuelve a surgir la interpeladora pregunta de los orígenes: ¿dónde está tu hermano?.

 

Según el salmo, la fraternidad es como perfume y rocío. Dicen algunos que el gozo no tiene ni perfil ni contornos precisos, es algo como una atmósfera, como un ambiente. El aroma tampoco tiene contorno preciso; envuelve y penetra. Lo siente el olfato pero no se queda ahí, sino que invade sin violentar todo el cuerpo. Qué lindo sería que entre nosotros mercedarios, el aroma de la unidad en la diversidad a veces molesta y complicada, volviera a transformar ambiente natural, volviéndose agradable y perceptible para muchos especialmente en la misión ¡ Que en la complementariedad podamos descubrirnos rocío, como fruto de la condensación positiva de nuestra comunión, proceso que se hace caminando y contando unos con otros.

 

El salmo hace pensar finalmente que la unión fraterna es lugar de bendición.  Dios es el que bendice y su bendición es muy concreta…no light o como espuma. La bendición se manifiesta en el rocío, en el ungüento, en la lluvia serena, en el Jordán que riega la tierra. Se manifiesta en la reunión de los peregrinos, en el pelearnos y reconciliarnos, en el hacer valer nuestros talentos diferenciándolos de los del otro, en el discernimiento de la misión redentora poniéndolo todo en juego…en el hablar de nosotros. Donde hay dos o mas reunidos en mi nombre ahí estoy yo (Mt. 18,15-20). Hermanos, recuérdennos proféticamente que solo desde el encuentro la Merced puede seguir siendo memoria y profecía en las periferias de la Libertad.   

 

Dado en Roma a 22 de febrero de 2016, a 798 años de la fundación de nuestra Orden.

 

Va nuestra bendición de hermano y servidor en los cautivos ¡

 

Fr. Pablo Bernardo Ordoñe, O. de M.

 

Maestro General

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